LÁGRIMAS

Figura 1

Película lagrimal

Nuestra película lagrimal está compuesta por tres capas:

  1. La capa externa o grasa, está en contacto con el medio ambiente. Su trabajo es prevenir es evitar que la capa acuosa subyacente se evapore demasiado rápido.
  2. La capa acuosa, contiene ingredientes que son esenciales para las células de la córnea, como el oxígeno, nutrientes y oligoelementos.
  3. Se requiere un tercer componente, la capa de mucina ③ que está en contacto directo con la superficie del ojo, para que el líquido lagrimal se distribuya uniformemente a través de la superficie del ojo. Esta capa de moco asegura que la película lagrimal se adhiera a la córnea y la conjuntiva ④ y que el oxígeno y los nutrientes puedan alcanzar de manera confiable las células de estos tejidos (Fig. 1).

Si no hay suficiente líquido lagrimal presente o la composición de las lágrimas no es correcta, la película lagrimal puede romperse (Fig. 2). Cuando eso sucede, las células de la superficie del ojo se cortan del suministro de oxígeno y nutrientes. La consecuencia es el daño celular que conduce a síntomas inflamatorios como picazón, ardor, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento y dolor. En la etapa avanzada, puede provocar daños en la córnea y la conjuntiva.

Figura 2

Cada vez más personas sufren de ojos secos, cambios en las condiciones ambientales, estilos de vida, envejecimiento de la población, así como el estar constantemente sometiendo a los ojos a multi-pantallas.
OJO SECO
Síntomas
Clasificación
FACTORES DE RIESGO

En México la persona promedio pasa casi 400 horas frente a un a pantalla, lo que con frecuencia hace que los ojos se sequen.   Cuando estamos expuestos a pantallas, parpadeamos menos, lo que hace que esto lleva a una distribución disminuida de la película lagrimal en la superficie del ojo

Los portadores de lentes de contacto a menudo también se ven afectados por los ojos secos porque los lentes impiden el flujo y la distribución del líquido lagrimal en la superficie del ojo. Esto aumenta el riesgo de trastorno lubricante en un factor de doce veces más.

El aire seco por los sistemas de aire acondicionado, los gases de escape, el ozono o el humo también puede dañar la película lagrimal.

Las lesiones o la inflamación del ojo también pueden influir en la cantidad de lágrimas o en la composición del líquido lagrimal.

Las enfermedades, particularmente de la piel o los nervios, y varios medicamentos, como los bloqueadores beta, también pueden influir en la cantidad y la calidad de la película lagrimal.